Economía 11.06.26
S&P Global subió la calificación crediticia de la Argentina

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La calificadora Standard & Poors aumentó la nota de la deuda soberana argentina. Y la pasó de CCC+a B-, una calificación que el país no tenía desde hacía 6 años. Se había logrado durante el gobierno de Mauricio Macri y se mantuvo apenas un tiempo en la gestión de Alberto Fernández, cuando bajó a posición de default.
La calificadora de riesgo S&P Global mejoró este miércoles la nota crediticia de la Argentina, argumentando que la mayor solidez de la economía en los frentes fiscal, externo y la baja de la inflación jugarán a favor de una disminución de las tasas de interés para conseguir financiamiento en el exterior.
La noticia de S&P se conoce un mes después de que Fitch Ratings hiciera lo mismo, y podría ayudar a ver una nueva suba de los bonos y las acciones argentinas en los próximos días.
La noticia se conoció luego del cierre del mercado con lo cual no tuvo impacto en los precios de los bonos. Este miércoles el riesgo país subió y terminó en 503 puntos básicos. También cayó el Merval en el contexto de una jornada negra para los mercados internacionales con dudas sobre el impacto de la guerra en la inflación de EE. UU. y la sostenibilidad de las inversiones en la inteligencia artificial.
La noticia fue anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y celebrada por el presidente, Javier Milei, en la red social X (ex Twitter), donde publicó: “Haciendo a la Argentina Grande nuevamente”.
Las calificaciones crediticias soberanas de la Argentina en moneda extranjera y en pesos subieron para Standard & Poor’s de “CCC+/C” a “B/B”, lo que significa haber pasado de una situación “vulnerable” y con riesgos de no poder pagar o refinanciar las deudas a una en donde persiste la vulnerabilidad, pero ya es menor, y con mayores certezas de cumplimiento de los compromisos.
“La disminución de las vulnerabilidades económicas de Argentina y la mejora gradual de su liquidez externa sientan las bases para una recuperación económica continua”, expresó S&P.
La Argentina había tenido esta calificación en su deuda hasta el gobierno de Alberto Fernández -recibió la deuda en B- de la gestión de Mauricio Macri-, manteniéndose así hasta abril de 2020, cuando el país cayó formalmente en default total al suspender el pago de los bonos bajo ley extranjera antes de la reestructuración de la deuda que llevó adelante Martín Guzmán como ministro de Economía.
“El Gobierno ha obtenido mayor acceso a liquidez para hacer frente a su deuda gracias a los continuos superávits fiscales y a la reducción de los desequilibrios económicos, incluida una menor inflación”, evaluó la calificadora este miércoles en su comunicado.
Por eso, la perspectiva de estabilidad que ve S&P “equilibra los riesgos que plantean las persistentes vulnerabilidades económicas con resultados fiscales positivos y otras medidas que mejoran la liquidez del Gobierno”.
La calificadora espera que la Argentina “continuará con su programa de austeridad fiscal, mientras el Banco Central incrementa sus reservas de divisas, lo que permitirá sostener el crecimiento económico y reducir la inflación”.
Como es habitual en este negocio, S&P proyectó la evolución con dos escenarios. En el “desfavorable”, podrían rebajar la calificación en los próximos 12 meses, “en caso de que se revierta el progreso reciente en la estabilización de la economía y en la mejora del acceso del Estado a la financiación en el mercado” o si el Gobierno realizara un canje de deuda “problemático”.
En el escenario “alcista”, S&P podría elevar la calificación en los próximos 18 a 24 meses “si una mayor certeza en las políticas a mediano plazo facilita el acceso sostenido a la liquidez externa y limita la volatilidad económica”. “Esto probablemente se daría en un contexto de crecimiento económico, un compromiso continuo con el ancla fiscal y una gestión hábil de la inflación y el tipo de cambio”, señalaron.
Por otra parte, la Ciudad de Buenos Aires también recibió una mejora en la calificación crediticia de su deuda ya que la agencia Moody’s elevó la nota de emisor en moneda local y de emisor en moneda extranjera, pasando de AA+ a AAA. “Esto nos permite alcanzar una sólida reputación crediticia, condición indispensable para acceder a financiamiento de bajo costo, multiplicando la capacidad de inversión”, dijo el ministro de Hacienda de la Ciudad, Gustavo Arengo. En mayo la Ciudad emitió en el mercado internacional un título a 10 años al 7% anual.
Clarín
